Las mejores 50.

04nov08

La prestigiosa organización World Press Photo, ha colgado en su sitio web el material seleccionado para conmemorar el medio centenario del premio. Se trata de 50 “Photo of the Year“, desde 1955 hasta 2005. La mayoría de las imagenes, si no todas, son iconos de nuestro tiempo. Pero nunca sobra revisitarlos.

 



Siento mucho anunciar a los pocos lectores que el anterior post, aunque muy acertado, acaba de perder mucho de su valor (a tan solo minutos de ser colgado). Leica acaba de anunciar el resultado de un desarrollo que era de esperar y que aparece como apenas natural en la progresión de las DSLR.

 

LEICA S2 de 37.5 megapixeles en un sensor CCD, mas grande que el recuadro de 35mm. 30x40mm para ser exactos. Complementada por una linea de lentes dedicada. Desde ultra gran angular, hasta tele largo. El cuerpo es como el de cualquier DSLR de las grandes (tipo D3, MK I, II, III) si se le acondiciona el grip diseñado específicamente. O, sin el mismo, debe tener las dimensiones de una ya desactualizada D100.

 

Larga vida al Photokina…

 

Esperar y ver.


Hace unos pocos días tuve la magnifica oportunidad de probar una nueva EOS 1ds MK III. El Flagship de Canon. Una cámara poderosa y robusta que se siente tal cual se deben sentir 8000 dolares sostenidos en una sola mano. Soy usuario Nikon desde hace muchos años y la verdad,después de aguantar los años de las vacas flacas sin abandonar el barco, ahora que las cosas han vuelto a su rumbo de muy buena manera, pues no tengo la menor intención de cambiar de sistema. Sin embargo debo decir que la MK III es una excelente maquina, que hace muy bien su trabajo. Como el 90% de las cámaras. Y aquí viene el pero.

 

Llevabamos ya varios años a la espera de renovar los caballos de batalla en ambas marcas lideres del mercado de las DSLR. En 2007, Nikon dio el primer golpe con la D3 que revoluciono el mercado, como lo hiciera la D1 hace ya una decada. Canon, aunque para la misma epoca ya habia difundido el rumor de la proxima llegada de la añorada MK III, aparentemente atraso la salida del modelo hasta hace apenas unos meses. A tiempo para los olimpicos.  Aunque el 90% de los compradores se fijan en las diferencias menos importantes como el precio   -que es significativamente diferente y eso es solo para empezar.-, o el tamaño del sensor. Creo que las diferencias importantes son las mas sutiles. Y lo son porque proponen un estado de las cosas y una disyuntiva que se debera definir para poder continuar creciendo en terminos tecnicos y finalmente acabar con el maniqueismo de los megapixeles.

 

 

Y no es una contradicción el que mencione el tamaño del sensor en los dos casos opuestos. Voy a explicar el por que. Aunque a primera vista la carrera parece dispareja: la MK III cuenta con un sensor de 21 megapixeles, mientras la D3 con uno que no alcanza los 12. De inmediato es evidente que por poco 12 es la mitad de 21. Antes que nada hay que recordar que el doble depixeles solo representan un área de imagen tan solo un 50% mas amplia. Pero eso no es lo importante.

 

Las DSLR que se convirtieron en el standard en fotografía digital son herederas mas que directas del formato de 35mm. Por años la necesidad de sensores que igualaran los 36x24mm del recuadro de 35mm fue la principal preocupación de los usuarios mas exigentes. La EOS 1Ds alivio esa angustia. Con ella parecía que lo único que hacia falta era esperar cada renovaciónpara contar con sensores cada vez mas poblados de pixeles. Y así fue. Así continua siendo para Canon.

 

Nikon mientras tanto recorrió un camino tortuoso que lo llevo a perder gran parte de sus fieles. Cada modelo subsecuente omitía incluir un sensor full frame, el ruido digital, en iso tan bajos como 400, era un dolor de cabeza, la cantidad de mega pixeles dejaba mucho que desear cuando se planteaban las aburridisimas discusiones de marca y un largo etcétera

Hasta aquí la preocupación por aumentar el numero de MPs de los sensores y la adivinologia de las razones de Nikon para no suplir a sus últimos usuarios profesionales con un sensor fullframe o siquiera cambiar de la tecnología CCD por la CMOS, permitió que la gran barrera técnicaque se tenia desde la época en que revelábamos rollos de película en un cuarto oscuro y que obligaba a la existencia de al menos 2 formatos mas, muy reconocidos: el medio formato y las placas de 4×5 o gran formato (sin embargo este ultimo termino no es limitante pues dentro del gran formato se conseguían recuadros de diferentes dimensiones, algunos llegando a serverdaderamente gigantes.), pasara desapercibida. Al menos para casi todos.

Esa barrera esta en los lentes y en aquellos tiempos que ya parecen remotos, estaba tambiénen la película y los papeles, así como la calidad de las ópticas para ampliadoras. Hoy la barrera parece estar únicamente en los lentes, pues es claro que se pueden fabricar sensores quedecaplican los pixeles actuales.

El formato de 35mm nace por la necesidad de conseguir crear una maquina fotográfica portátily que aliviara el calvario de exposiciones únicas de los formatos de placa o los ahora aun mas nimios 10 o 12 fotogramas de un rollo de 120.

 

 

Las cámaras se redujeron considerablemente y por lo tanto los lentes debieron hacer lo suyo. Eso genero innumerables problemas ópticos que se fueron solucionando con los años, siempre teniendo en cuenta que el formato 35mm se consideraba pequeño a la hora de hacer ampliaciones, y por decirlo de buena manera, no se le exigía demasiado. Así fue hasta que lamayoría de profesionales opto por las DSLR para su salto al digital. (Quienes empezaron en digital no tienen como conocer el dilema cosmogónico de los formatos.). Las fluctuaciones del mercado enterraron el medio formato y el grande, bajo miles de modelos cada uno con 2 o 3megapixeles mas, que como los floppy disks solo podrían desaparecer con el tiempo.

 

 

Y así seguimos hasta hoy. Los lentes de 35mm tienen un limite en resolución linea por linea que no es un limite tecnológico sino óptico, es decir físico. Recuerdo bien que para muchos el medio digital llego por medio de un scanner dedicado para 35mm o algunos con un flatbed que les permitía digitalizar placas de 4×5… En fin, con un scanner. 2800 dpi eran una barbaridad y los archivos de 30 Mb que producían mas que suficiente en muchos casos. Pero elmercadotecnismo nos llevo a mejorar por uno de 3600 dpi y finalmente, al menos para mi, por uno de 4800 dpi. Momento en el que algunos notamos que al escanear un frame de película 35mm a iso 100 estábamos practicamente escaneando dos veces el mismo grano! Es decir lalimitante de la película hacia inútil o al menos ridículo usar scanners con una resolución mayor a 4800 dpi. En muchos casos no se trata de quien tiene mas megapixeles sino para que.

 

Hoy estamos frente al mismo final del camino. Sabemos que podemos tener sensores con millones de megapixeles como no lo soñamos siquiera, hace apenas 5 u 8 años. Las cámarasDSLR cuentan con infinidad de facilidades para conseguir obtener imágenes que antes serian imposibles o muy difíciles de lograr. Las tarjetas de memoria se consiguen con capacidades que dan ganas de llorar porque traen a la memoria los días de los refrigeradores de polipropilenoexpandido y los rollos velados por rayos-x en los aeropuertos o arruinados por el calor…

 

 

Pero nuestros lentes de formato 35mm tienen un limite y lo tendrán por siempre. Así que llego la hora de asumir las limitantes del DSLR. Con algunas ventajas frente al pasado, por ejemplo, a la hora de imprimir tenemos tecnologías que consiguen copias 30×40cms o incluso superiores, de altísima calidad con archivos a 6 o 7 megapixeles. Algo que no se podía decir de las ampliaciones de negativos a 800 iso, forzados… No importa cuantos megapixeles tenga un sensor, encima de 16 millones de pixeles (los de la MK II, por ejemplo) estaremos viendo todos y cada uno de los imperfectos de nuestra, hasta ahora, tan fiel óptica.

La conclusión es que no solo hay que dejar el maniqueísmo a un lado. Sino que hay que aceptar ese limite como viene, pues dentro de poco sera patéticamente evidente en nuestras pantallas. Preferir la calidad en términos de iso mas bajos y limpios, iso mas altos y libres de ruido, sensores que se limpian a si mismos, rangos dinámicos mas amplios y espacios de color mas ricos (esto ultimo suponiendo que se cuente con una pantalla que sea capaz de rendirlos y ahi empieza otro problema similar). Sin contar mejoras como ergonomía, rendimiento energético, etc.

Recordando además que, cuando la copia ampliada (y no hablo de litografías y ese tipo de impresiones, sino de inyección de tinta en papeles finos.) supere el tamaño de 1mt 70cms, todos los dolares que invirtió en sus amados millones de pixeles se pierden en la limitante de unos máximos 120 puntos por pulgada que es capaz de ver el ojo humano mas agudo, sin ayudas externas. Ayudados por la distancia a la que hay q observar dicha copia.

Creo finalmente, que hemos alcanzado el limite del mercado del megapixel en las DSLR. O bien los fabricantes revolucionan el mundo con lentes que consigan resoluciones como para cumplir su deber en sensores de 40 o 50 MPs o bien tendremos que dedicarnos a peliar por los 25 pasos de rango dinámico de nuestro sensor CMOS de centésima generación o por la ventilaciónnanotecnologica para palmas de mano en los dos grips, horizontal y vertical…

Sin embargo ahora que termino este texto, salgo corriendo para ebay a buscar algún outfit de medio formato que espero esten todavia bajando de precio. Porque en 6 meses esas “antiguedades” van a subir mas que el petroleo por estos dias.


Léxico.

27jun08

Constantemente, personas que desean hacer mejores fotos, me buscan para aclarar sus dudas acerca de que óptica comprar. Es natural que personas que apenas están empezando en esto, o que lo hacen por afición y simplemente quieren hacerlo mejor, busquen ayuda en “profesionales” del ramo. Supongo que sucede así con cualquier actividad.

 

Lo que no es igual en todas las actividades, es que esta consulta cuando se trata de lentes, tiene implicaciones profundas. El mundo actualmente requiere de las personas que se definan por sus pertenencias materiales. Siempre habrá un mejor automovil o un nuevo teléfono celular que deja obsoleta la tecnología que era de punta hace 3 o 4 horas. Probablemente el 90% de las personas utilizan su teléfono para hacer llamadas el 99% del tiempo. Esa tecnología existe hace décadas y sin embargo, yo personalmente tengo un aparato relativamente actualizado que tiene funciones que jamas he utilizado. En el mundo de la imagen sucede lo mismo. Ahora bien la bolsa de cámara mas pesada no necesariamente garantiza las mejores fotos.  

 

 

Para poder ahorrar tiempo a la hora de “ayudar” a muchos en su elección de lentes, expongo aquí una técnica simple que a mi me dio resultados y no me llevó a la quiebra. Además de una consagración final que aunque surge de una observación que puede parecer elemental, soporta de buena manera esa “técnica”.

 

La idea fundamental de todo principiante es cubrir el mayor rango focal posible. Vamos a suponer que se cuenta con una reflex de lentes intercambiables, sea digital o de película (para los románticos, que es en lo que se convirtió el medio con la avasalladora presencia de los sensores hoy en día.). Probablemente si se trata de una reflex relativamente reciente, esta venia con un lente zoom. Generalmente un 28-80mm con diafragma variable 3,5-5,6, o algo muy parecido. Si se trata de una cámara mas “antigua”, podría apostar que esta cuenta con un 50mm diafragma f2 o f1,8. En este ultimo caso nuestro hipotético principiante esta en un problema mayor que en el primer caso. 

 

 

Con los lentes zoom se cubre un rango focal mas amplio que con los fijos, sobra decirlo, pero para el caso puede ser importante recordarlo. Tristemente los lentes zoom que regalan con las cámaras no son la gran cosa. Y digo tristemente porque todos lo prefieren sobre el 50mm de la cámara del viejo, que con total seguridad, es una joya óptica. La buena noticia es que hacen bien al preferirlo.

 

Como dije antes, la necesidad del principiante siempre o casi siempre, se va por los lados de cubrir mucho rango focal. El principiante sueña con los grandes teleobjetivos de los “profesionales”, sueña con “aumentar” mucho las cosas; y así mismo desea lo opuesto, que la catedral le quepa en un solo cuadro y ojala disparando desde el atrio..

 

 

Sin embargo el teleobjetivo gigante cuesta unas 5 o 10 veces lo que cuesta su cámara, incluido el zoom. Y ni hablar del ojo de pescado… Entonces el principiante, que ya leyó todos los catálogos y navego por 4 o 5 tiendas virtuales, contando las rebajas de ebay, decide que la tarea le queda grande y prefiere buscar a alguien que le diga, comprese tal o cual lente. El que le responda o es un irresponsable, o conoce tanto el trabajo de esa persona que puede tranquilamente recomendar una distancia focal. Vamos a suponer que lo ultimo no es posible (Y ya se vera que no es solo una suposición).

 

 

Si no se puede recomendar un lente, entonces que hacer? Fácil! Recomendar todos los lentes, o muchos para evitar caer en exceso en la hipérbole. Es mas barato y es un consejo sabio.

 

Sin caer en tecnicismos, sino mas bien evitandolos, lo mejor es recomendar, previo interrogatorio acerca de los “gustos” y de la óptica con que ya cuenta, un buen par de zooms. De esos zooms “ciegos” con diafragmas cerrados, y que se estiran como una serpentina. Lentes económicos, que después harán sonrojar a su dueño. Hablo en plural porque tampoco se trata de recomendar lentes demasiado malos como esos que van desde 28mm hasta 300mm en un solo lente y además traen una función macro y estabilizacion de imagen y pesan lo que un ipod y además regalan un bono para un café al comprarlos.

 

Es mejor comprar un zoom desde gran angular hasta un tele corto, algo así como un 18-55mm o el todo terreno 28-70mm. (No quiero extenderme en explicaciones, así que quien lo desee puede encontrar, seguramente en wiki, una definición de “gran angular” o “teleobjetivo”) Y otro que lo complemente, como un 70-200mm o 70-300mm. Cambiarlos en la calle o en donde quiera, le dará una sensación mas “pro” a su dueño y con seguridad van a ser mucho mejores ópticamente, que el q incluye el café. La idea es que estos NO sean lentes con diafragma f2,8. Sino los que tienen un diafragma variable, f4-5,6 por ejemplo. Estos últimos son los de la linea económica. Incluso, en este renglón del mercado comprar lentes genéricos, (Tamron, Sigma, Tokina) no hará mella en la calidad de las fotos. (Por supuesto que suponemos que ya se cuenta con un primer lente, entonces se debe comprar solamente el que lo complementa. Aunque también se puede ampliar su rango con otro zoom similar, depende de la cuenta del banco. En general dos lentes son una buena cantidad para llevar a cabo el ejercicio.).

 

Sin embargo la tarea no termina ahí. Es mas, apenas comienza. Una vez se cuenta con un rango focal desde gran angular hasta tele, digamos desde 18mm hasta 200mm, la idea es disparar hasta que los lentes revienten. Cuando los lentes se dañen o la cámara decida hacer lo mismo; cuando la cantidad de disparos sea inmensa, y luego de una pequeña operación estadística, esos dos pedazos de plástico, ahora rayados y averiados, revelaran cual es el rango focal que su dueño mas utiliza.

 

Si el caso implica una cámara análoga, encontrarlo requiere un poco mas de trabajo. Hay que tratar de recordar que distancia se uso en cada foto. O mejor aun, educar el ojo hasta conseguir deducirla. Si la cámara es digital la tarea es expedita. En la información que se registra con cada imagen queda guardada la distancia focal que se utilizo en cada imagen. Entonces, revisando las imagenes preferidas, algunas de las que no pasaron el corte pero están cerca, las que son buenas pero no pasan de ser el mismo cliché de siempre… se hará claro para el personaje que la mayoría de sus imagenes las toma con su zoom en la posición de 105mm, por ejemplo, o en macro a 80mm, o en 18mm… Ese día no hará falta nadie que le diga que lente comprar, ahora si, en la mejor calidad que su bolsillo permita.

 

Pero no hay que botar o regalar esos cuasimodos. En general los lentes sobreviven muchos años. Aun los mas económicos. Seguramente el dueño hará de su nuevo lente, el lente “profesional”, de diafragma amplio, un lente luminoso y preciso, que tal vez no haya terminado de pagar, su caballo de batalla. Pero de cuando en cuando tendrá que usar alguna distancia que esta en sus zooms. El tiempo pasa y el disco duro y las cajas de zapatos se llenan aun mas, de imagenes en cantidades ingentes. Entonces la economía vuelve a mejorar y el deseo de tener un nuevo miembro en la familia vence. De nuevo la estadística salva el día.

 

Pasan 5 años y entonces la recomendación habrá servido sus frutos. Ese consejo pretérito habrá obligado a ese fotógrafo en ciernes a encontrar su propio léxico. La fotografía es mensaje, es un lenguaje. Los lentes son parte de ese léxico, tal vez la parte mas importante. Nadie, nunca, podrá recomendar a otro, que lente comprar. Porque de cierta forma estaría imponiendo sus propias palabras. Encima, lentes se fabrican por miles, con características mínimas que los diferencian unos de otros, todo en un afán mercantilista que no hace bien a la billetera de nadie. Y además, las cámaras se hacen para ser desechadas, como los lapices. Los lentes, como las palabras perduran (no tanto, pero aquí si disculpen la hipérbole, es en pos de la poesía -otra exageración, pido excusas nuevamente.-).

 

Queda claro que la única forma de aprender fotografía, así sea solamente para saber comprar equipo, es haciendo muchas fotos. Muchas, porque entre mas grande la muestra, mas acertada la estadística. Lo dice el diccionario:

Léxico: Caudal de voces, modismos y giros de un autor.

 

Caudal. Un caudal de fotos, no de lentes.


 

Ya nadie recordará jamas si fue en 1939 o ya entrado el 40, cuando Robert Capa encargó a su laboratorista casi 3500 negativos de la guerra civil española. La misma en la que perdió a su compañera y por la que ganó el reconocimiento que lo llevaría irremediablemente a su muerte.

 

 

Capa, que había pasado largas temporadas con los republicanos, tuvo que huir de una europa cada vez mas dominada por la ultra derecha. Le encomienda entonces a Imre Weisz, “Cziki”, proteger el material que había quedado en Europa estando Capa ya en Nueva York. Sin embargo, meses después el mismo “Cziki” cae preso en Marsella. Capa pierde el rastro del, quizá, mas importante archivo fotográfico en la historia de la reportería de guerra y de la fotografía en general. Habían perdido la guerra y otras tantas cosas. Las fotos solo eran una mas dentro del inventario.

 

 

La vida de Capa es una novela de acción y los negativos de las imágenes que lo hicieron pasar a la inmortalidad también sufrieron una catástrofe. Solo 11 sobrevivieron y pasaron a la historia. El desembarco de Normandía plasmado con un dinamismo y una fuerza que hasta ese momento no se habían visto jamas. El resto del material se quemó.

 

 

Capa murió al pisar una mina en el sureste asiático 10 años después. Fundó la mas grande agencia de fotógrafos del mundo y sembró la semilla de lo que es hoy la reportería. Por supuesto nunca se supo nada de los negativos de la guerra civil. Capa no intentó recuperarlos, aun cuando probablemente dentro de esos 3500 fotogramas se encontraba la prueba que diera fin a la discusión de la foto del soldado cayendo. Fue un montaje? o en verdad Capa capturó el momento preciso en el que el combatiente caía muerto por una bala? 

 

 

Toda la obra de Capa en la guerra civil ha estado siempre bajo sospecha. Se ha dicho que la del “ojo” era  Gerda Taro, su compañera sentimental. Que muchas de las imágenes salieron publicadas a nombre de Capa pero eran en realidad de autoria de Taro. Bajo la lupa han estado las imágenes y la secuencia de los hechos en las que fueron hechas. Han habido testimonios refutando y confirmando la identidad así como el momento y las circunstancias de la muerte del hombre que cae “muerto” en la famosa foto…

 

 

Hasta 1995 los originales se creyeron perdidos para siempre. En 1940 los nazis invadieron París y se supuso que las valijas que contenían el archivo de Capa habían corrido la peor de las suertes. Sin embargo, en un giro afortunadisimo del destino, corrió el rumor de la existencia del material. Y los hechos, los lugares y las circunstancias de su sobrevivencia daban para un guión de película. Tal como le habría encantado al mismo Robert.

 

Este año se reveló por parte del Centro Internacional de la Fotografía, fundado por el hermano de Capa, Cornell, que en efecto el archivo había sobrevivido y que de hecho, estaba actualmente en poder del centro. Un tesoro cultural invaluable. En buenas condiciones de conservación. Ordenado como la ultima vez que Capa cerro la tapa de cartón.

 

 

Se sabe ahora que el laboratorista consiguió, antes de caer capturado, entregar las valijas a un diplomático mexicano, que resulto haber servido a ordenes del mismísimo Pancho Villa. El santo Grial de la fotografía de guerra logro huir de la Europa nazi y permaneció oculto por mas de medio siglo en Ciudad de México. Si el antiguo general sabia de la procedencia del material, es incierto. Pero es claro que guardó el secreto de su existencia hasta su muerte en 1967.

 

En 1995 un nieto del General, cineasta, hace saber a unos pocos iniciados, de la existencia del material. Noticia que llega hasta la organización que dirige el hermano de Capa. Inmediatamente se hacen contactos para recuperar “la valija mexicana” pero los contactos se pierden y la duda persiste pues nadie fuera del cineasta y ciertamente, nadie calificado para dar un veredicto educado acerca de la autenticidad del material, tuvo acceso al archivo.

 

Los años pasan y la valija mexicana cae en el olvido de nuevo. Solo un par de personas conservan la ilusión de recuperar el que confían sea, auténticamente, el material perdido. Intentan retomar el contacto infructuosamente. En Septiembre de 2007 el centro abre una exposición inmensa sobre la obra de Capa y es durante la organización de la retrospectiva que se logra retomar el contacto. Al final de un año de negociaciones, se hicieron los arreglos y el Grial se encuentra a recaudo del Centro en sus cuarteles de Manhattan.

 

 

Tres viejas cajas de cartón, con mapas de la ubicación y contenido de cada rollo expuesto. Todos en delicado pero perfecto estado de conservación, contienen la piedra fundacional de la fotografia moderna de guerra. Mientras los técnicos de Eastman terminan de procesar todo el material y de dejarlo en condiciones de ser manipulado y estudiado, tendremos que esperar solo un poco mas para responder los interrogantes de siempre y formular otros. Como por ejemplo, porque se encontraba dentro del archivo de Capa, el negativo de la conocida imagen de la guerra civil, de Chim Seymour? También podremos ver imágenes de Hemingway y Lorca y quien sabe cuantas cosas mas. Cosas maravillosas seguramente.

 

 

 

Un lector, muy amablemente, me ha hecho llegar un link para un sitio interactivo con un relato detallado de esta historia. Gracias Pedro. (Abre en una nueva ventana.)


En Abril de 2006, el fotógrafo Jorge Aguirre, regresaba de cubrir una manifestación en la turbulenta Caracas de la época, cuando fue detenido por un motociclista que abrió fuego en varias oportunidades. Como resultado, el fotógrafo perdió la vida de un disparo en el pecho.

 

Sin embargo Jorge, herido de muerte, aprovechó su ultimo aliento para responder el fuego con un ultimo disparo de su cámara. La imagen esta inclinada, hecha mientras se le escapa la vida. Alla, al fondo del cuadro, casi desapareciendo tras una pared, se ve a su asesino huir cobardemente. 

 

Boris Blanco Arcia. Ex policía, acaba de ser condenado a 15 años de cárcel por el homicidio de Aguirre. La prueba reina, ademas de los testimonios de testigos presenciales, fue por supuesto, esa ultima foto.

 

Un homenaje a Jorge Aguirre por su valentía. Un homenaje a la fotografía porque aun ahora, que la burbuja de lo real exploto -y es posible reproducir mundos ideales con tanto detalle que es imposible casi, separarlos de la real realidad-, todavía sale de vez en cuando a defender a uno de los suyos. Así sea para hacerle póstuma justicia a ese instante preciso. Un instante en el que Jorge perdió su vida y un vil asesino perdió su tiempo.



Hace pocos días se dieron a conocer las imágenes ganadoras del prestigioso World Press Photo. Este año, como era de esperarse, esta lleno de sangre. Después de lo que ha pasado en Paquistán y lo que seguimos viendo en Afganistán e Iraq, es apenas natural.

 

worldpress2007.jpg

Tim Hetherington, UK, for Vanity Fair. 

 

Sin embargo hay una foto que me parece, merece especial mención. Conseguir un documento histórico a veces depende mas de los tiempos y los lugares que acompañen la vida posterior de la persona que en un momento dado se retrata. Pero cuando el documento que se logra tiene ademas un contenido estético profundo. Cuando se reconoce el poder de una imagen y se tiene la humildad de respetar el peso de esa responsabilidad, se consigue entonces crear un clásico.

 

Benazir Bhutto, ex premier Paquistaní fue asesinada en una acción armada y terrorista de magnitudes apocalípticas. Como todos los magnicidios la conmoción que se genero fue inmensa y tratandose de esa región del planeta los ecos del asesinato se hicieron sentir por todo el mundo. Aquí una imagen de ella del 21 de Octubre de 2007. Su vida ya es leyenda y en eso el destino favoreció a los que tenían en su archivo imágenes de la líder. Pero Daniel Berehulak hizo mas. Su imagen por encima de muchas, de muchísimas, tiene todo el mérito de pasar a la historia de la mano con la leyenda de Bhutto.

 

bhutto.jpg

Daniel Berehulak, Australia, Getty Images.

 


Para terminar, otro clásico “subito”. Recuerda los mejores tiempos de la reporteria de guerra y las palabras sobran para describirla.

 

afgano.jpg

Balazs Gardi, Hungary, VII Network/Alexia Foundation. 


Aplausos los ganadores.

 

Para ver todas las imagenes hacer click.

 

Pd. Dos imágenes en blanco y negro. Premiadas, resaltadas. Porque soportar entonces el desdén de Polaroid de sacar del mercado la bien amada película instantánea?




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