Premio Pullitzer 2007.
Para quienes trabajamos detrás de una cámara es evidente, al ver una obra como un reportaje, cuando es una pieza de autor y cuando quien la encargó no esperaba que complacieran una imagen preconcebida en su cabeza, sino que mas bien esperó que el fotógrafo contara su “versión de los hechos”. Al final de eso se trata, de seducir al observador. No se trata de un ejercicio de objetividad. Es una ilusión, una sugestión. Cualquiera que pretenda dirigir (yo diría interferir) como deben ser las imágenes de un reportaje, que pretenda pasar por encima de la visión de quien fotografía, entonces no esta permitiendo y de hecho se esta privando de obtener, el resultado de ese acto de magia en el que la realidad se transforma en arte.

Acabo de pasar las 21 fotografías que componen el premio Pullitzer 2007 para Feature Photography. El documento es desgarrador. Es una muestra abrumadora de humanidad. También es una prueba contundente del poder de la imagen fotográfica. Pero de la fotografía hecha con conocimiento de causa.
No vale la pena decir nada en absoluto acerca de las fotografías que ganaron el premio. Solo quiero reseñar el nombre de la autora. Reneé C. Byer. Visiten la pagina, y sometanse a lo implacable.
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impresionante.
que harás de cumpleaños?
Cumpleaños?
simplemente emotivo… me llego y conmovio
no hay lucha mas grande que la de una madre
por sus hijos… me quito el sombrero.
Gracias por esta aportacion.
Asi tal cual.